In partnership with

Volvemos de Navidad y pasa lo de siempre.

Objetivos nuevos.
Presión por contratar mejor.
Y la sensación de que “este año sí” hay que ponerse en serio con la IA en recruiting.

El problema es que, en muchas empresas, “ponerse en serio” significa:

  • añadir una herramienta más

  • escribir mejores prompts

  • automatizar una parte del proceso

sin tocar cómo trabaja de verdad el equipo.

Y así no funciona.

El error de base: comprar IA en lugar de rediseñar el trabajo

Esta idea no es mía.
La explica muy bien Soeren Winter, ex Head of Talent y advisor, en su artículo From Tool to Teammate.

Su tesis es directa:

AI is not a feature. It’s a shift in who does what, under what conditions, and with what guardrails.

Dicho en lenguaje People Things:

La IA no va de herramientas.
Va de decidir qué trabajo hace la máquina, cuál sigue siendo humano y dónde no te puedes permitir errores.

Las 2 preguntas que de verdad importan (y que casi nadie se hace)

Winter revisa frameworks por todos lados (Microsoft, PwC, Deloitte, Gartner…), pero llega a una conclusión muy simple:

Todo se reduce a dos decisiones incómodas:

1️⃣ ¿Quién lidera el trabajo?

(Relación humano–IA)

2️⃣ ¿Cuánta autonomía es segura?

(Gobernanza y riesgo)

Si como HR Director no puedes responder esto con claridad, no tienes una estrategia de IA.
Tienes experimentos sueltos y bastante estrés.

1. La relación: quién manda en el trabajo

Aquí Winter se apoya en el modelo de Harvard Business Review, que define tres formas claras de relación:

  • IA como herramienta
    El recruiter manda. La IA ejecuta.
    (Todo se revisa.)

  • IA como colaborador
    Humanos y máquinas trabajan juntos.
    (La IA propone. El humano decide.)

  • IA como manager
    La IA coordina flujos, tareas y seguimientos.
    (El humano entra cuando importa.)

Esto no va de tecnología.
Va de cómo repartes la responsabilidad.

2. La gobernanza: cuánta libertad le das a la IA

Aquí entra el enfoque del MIT, que es mucho más sensato de lo que parece:

No todo es blanco o negro.

  • Baja confianza → humano revisa y corrige

  • Alta confianza → output automático

  • Override siempre activo → decisiones sensibles

O dicho de otra forma:
no toda la IA necesita el mismo nivel de control.

Pero antes de ver los 4 roles de la IA en el recruiting, quiero compartir con vosotros el patrocinador de esta newsletter.

Se trata de Attio, un CRM muy simple pero con IA para enriquecer contactos y automatizar procesos.

Y lo mejor, su plan gratuito, te permite tener tu CRM sencillo para gestionar contactos y comunicaciones. Te animo echarle un ojo.

Introducing the first AI-native CRM

Connect your email, and you’ll instantly get a CRM with enriched customer insights and a platform that grows with your business.

With AI at the core, Attio lets you:

  • Prospect and route leads with research agents

  • Get real-time insights during customer calls

  • Build powerful automations for your complex workflows

Join industry leaders like Granola, Taskrabbit, Flatfile and more.

Aterrizándolo al día a día: los 4 roles reales de la IA en recruiting

Cuando juntas relación + gobernanza, aparecen cuatro roles muy reconocibles en cualquier TA team:

  • Automator
    Lo aburrido, lo repetitivo, lo que quema tiempo
    (emails, JD drafts, búsquedas básicas)

  • Co-pilot
    Apoyo constante con humano en el loop
    (screening, shortlists, outreach)

  • Advisor
    Señales para decidir mejor, no para delegar a ciegas
    (ranking, quality signals, alertas)

  • Agent (emergente)
    Orquestación autónoma de procesos
    (follow-ups, scheduling, SLAs)

La clave no es tenerlos todos.
La clave es saber cuál estás usando y por qué.

Las 4 fases por las que pasará tu equipo (aunque no lo llames así)

Winter lo resume en un camino muy claro:

Fase 1 · Efficiency

Todo supervisado. Mucho control. Poco impacto.

Fase 2 · Augmentation

La IA propone. El humano decide.
👉 Aquí está hoy la mayoría de equipos.

Fase 3 · Agentic workflows

La IA gestiona procesos completos.
El recruiter entra solo cuando hay criterio humano.

Fase 4 · Autonomous delivery

En procesos estables, la IA ejecuta de principio a fin.
Los humanos diseñan, auditan y corrigen.

Y ojo con esto:
no todo el recruiting debería llegar a la Fase 4.

El error más común (y más caro)

Intentar llevar todo el proceso a autonomía.

La alternativa es mucho más simple y mucho más sana:

Para cada workflow (sourcing, screening, outreach, scheduling), pregúntate:

¿Qué rol debe jugar aquí la IA
y qué nivel de control necesito para dormir tranquilo?

Si no puedes responder eso, el problema no es la herramienta.
Es el diseño.

El nuevo rol del recruiter (y del HR Director)

El futuro del hiring no elimina humanos.
Los mueve de sitio.

Menos ejecución.
Más diseño, criterio y responsabilidad.

Y aquí está la frase clave de Winter, traducida a la realidad:

Si no defines tú la relación y la gobernanza, alguien lo hará por ti:
el vendor, la urgencia del negocio o el “vamos probando”.

Para empezar bien el año, te dejo la pregunta abierta:

¿En qué partes de tu proceso la IA debería ser solo una herramienta, dónde puede colaborar… y dónde nunca debería tomar decisiones sola?